Más que una exigencia, es un CLAMOR NACIONAL: ¡AUMENTO SALARIAL YA!
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| Fuente: Creación propia con apoyo IA |
Estamos a pocos días de cumplirse 4 años sin una mejora real y digna del Salario Mínimo Nacional y Pensiones, así como de las Tablas Salariales de la Administración Pública Nacional, por lo cual, como es bien sabido por todos, nuestro salario real se encuentra estancado, congelado y olvidado en el tiempo y en malsana sustitución del mismo se ha impuesto una política de ingresos mensuales bonificados, unificados y sin incidencia en beneficios laborales que triste e injustamente son calculados a partir de ingresos pulverizados y casi inexistentes.
En la
actualidad, el precio del dólar oficial BCV se valora en Bs. 425,67 y sigue en
franco y decidido ascenso, por lo cual al día de hoy (4/03/2026) el Salario Mínimo y Pensiones, que en
Marzo 2022 se fijó en Bs. 130, al cambio de hoy se traduce en $0,31 al mes (130/425,67=0,31). En el
caso del Sector Laboral Universitario los salarios oscilan entre $0,31 a $1,23 mensuales, tal como se
especifica en la tabla anexa. Los referidos y elementales cálculos matemáticos de
forma veraz y tangible evidencian que existe una realidad socioeconómica que
debe ser atendida en lo inmediato, con verdadera diligencia, premura y sin
excusa.
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| Fuente: Creación propia con apoyo IA |
Ahora bien, a los trabajadores activos de la Administración Pública Nacional se les cancela un bono único de $120 como complemento del ingreso, que en contraste con el actual costo de la Canasta Alimentaria Enero 2026 valorada por CENDAS-FVM en $677,17 apenas representa el 17,72% de ésta, es decir, el referido ingreso no logra costear ni siquiera el 20% de los alimentos que requiere la familia venezolana para poder disfrutar del derecho humano a una vida digna (Artículo 25 de la Declaración Universal de Derechos Humanos). Lo expuesto, devela en cifras reales la alarmante realidad que viven los trabajadores venezolanos y sus familias, de tal manera que no es un capricho la justa exigencia de Dignificación Humana y Laboral, es una necesidad imperiosa y palpable.
Por supervivencia
básica, muchos profesores y trabajadores han tenido que procurar un complemento
del ingreso a través de alternativas laborales en el sector privado, sin
embargo, esta solución no abarca a todos los trabajadores de la administración
pública por cuanto no hay suficientes
vacantes en el sector privado para cubrir la alta demanda. Otros se
rebuscan a través de labores más inestables y eventuales, en la economía
informal o mediante modestas remesas, no obstante, hay un gran número de
trabajadores que sólo depende del
ingreso pulverizado que percibe vía bonos más salario real estancado.
En este
sentido, refiriendo de manera muy particular al sector laboral universitario,
la lógica es clara, si los profesores y trabajadores, materialmente hablando, no logran sustentar alimentación, bienes y
servicios con el ingreso actual, mucho menos pueden seguir financiando la educación
universitaria, exigirlo sería inhumano e injusto. Debemos ser conscientes en la
práctica de esta realidad y más mostrar sincera valoración de un capital humano
que, a pesar de todas estas dificultades, de alguna manera (presencial o virtual) aún dictan clases, evalúan y siguen formando
las generaciones de relevo. Ante ésto, el llamado es (a quien corresponda) a no
sumar más angustia y sufrimiento a un personal que ya tienen sobrada
desesperación y desmotivación, al no poder sustentar con dignidad y suficiencia
las necesidades de la familia.
Adicionalmente,
estamos conscientes de que la problemática laboral es multidimensional, no
obstante, ya se ha pedido demasiada
comprensión y paciencia a los trabajadores, la cual no se ha negado,
muestra suficiente de ello son los casi 4 años de espera y supervivencia con
salarios congelados, y en este sentido ahora nos toca exigir el cese inmediato de la política de desalarización,
bonificación y precarización extrema del ingreso familiar, así como el cese inmediato del doble aplanamiento
salarial vía Memorándum 2792 (2018) e Instructivo ONAPRE (2022), y que se
apruebe de forma inmediata el esperado AUMENTO
SALARIAL REAL conforme a lo establecido en los artículos 89 (Progresividad e
Intangibilidad de los Derechos y Beneficios Laborales) y 91 (Salario Mínimo
Vital según el valor de la Canasta Básica) de la Constitución Nacional.
Seguir
demorando este justo petitorio es prolongar el sufrimiento y desesperación de
la familia venezolana.
¡Basta de Indolencia e Indiferencia! ¡No más HAMBRE!

